Calla,

ya  no digas más,

la noche, de la mano del pasado se acerca:

“Vamos a vernos la piel”,

necesitamos descolgar la razón,

emprender el sueño de la nada,

culminar con las culpas ajenas,

olvidar el rencor transformado en orgullo,

para fundirnos en uno solo.

“Deja de culparte por el pasado”,

enterrado está,

era tu punto en la evolución.

Calla,

deja al silencio la reconciliación,

permítele sanar cualquier puñalada mortal.

Tu sonrisa,

deja que juegue con ella,

tus temores,

descárgalos en su pecho.

Eres tus culpas,

tus silencios.

Calla,

sólo calla,

mira mis ojos,

observa mi piel:

hagamos un silencio.

P.D. Las frases entre comillas son de Saúl Hernández, vocalista de Caifanes.

P.D.1. Este poema y el resto inspirados en la trayectoria musical de la banda mencionada, intitulados con números romanos, pertenecen a un poemario inédito llamado: Alma: lo que es invisible a los ojos.

P.D.2. Se recomienda escuchar la rola luego de leer el poema.

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