Así la dedicatoria en el poemario Mi cuerpo germina temblor en tus labios de Juan Galván Paulin. Con ese título el compromiso con la poesía, con la sublimación de nuestra lengua.

Germinar y temblar con un beso, es lo que el poeta, de primera mano, nos describe. Cuántas veces nuestro cuerpo no ha vivido esa sensación, cuántas otras no podemos explicarlo con palabras, aquí Juan lo logra.

Nos lleva por la soledad de un cuarto de hotel, donde la reflexión sobre la vida, el amor y la esperanza en un mañana acompañado de la silueta del ser amado; se desborda. Descubre una ciudad bajo la lluvia, que abraza y reconforta con ternura. El paseo de la Reforma cambia sus grises, por los de un lugar de encuentro, de pasión.  FR_20160210_115000_-738347317

Ella, él, son las voces del pasado, del olvido: son el insomnio, el abismo, la separación, el amor. Cada poema describe estas hazañas para ponerlas al descubierto. Juan se atreve a desmenuzar el más oscuro y hermoso sentimiento humano y a desafiar la poesía canónica, sin terminar en lo visceral.

Sus versos se alejan de las puntuaciones, en su lugar, silencios, cesuras medievales que mezclan aquel tiempo y el moderno, junto a la musicalidad de Almost blues de Elvis Costello, quien acompaña al poeta en sus pensamientos.

 

 

Lo que sigue es el compromiso sellado en un abrazo de dos generaciones renuentes… rebeldes.

Anuncios