¿Por qué no sólo dejarme llevar?

¿Cuál es la necesidad

o necedad de explicar?

¿Por qué la lógica

y la razón

se precipitan al vacío

para coronar una abultada lista

de preguntas áridas,

sin respuesta?

¿Será que busco esconder el miedo

entre argumentos que justifican

espacios sin nombre?

¿Encontraré, entonces, respuestas

a estas preguntas afuera,

en los rastros de una humanización

fría y desconectada o estarán dentro,

en las entrañas de mi cuerpo devastado

por el ímpetu dinámico, voraz

de la modernidad?

¿Habrá respuestas o simplemente

me estoy dejando llevar?

C. M., marzo 17, 2017

vhugopedraza@gmail.com

@victorhugo202

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