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TRAVESÍA

¡Relatos del tiempo!

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reflexiones

Sombras entre el asfalto

Prefiero caminar,

                   dentro,

         en las entrañas de la ciudad

cuando la lluvia

ha lavado sus lágrimas

                    y sus edificios.

Cuando el viento frío se asoma,

juega con el cabello de quien ha sobrevivido,

                por años,

la lisonja de una sonrisa pagada,

          sin forma aparente.

 

Prefiero caminar sobre el asfalto

cuando este sirve de alojamiento

a las extensiones del implacable mar.

Cuando ese jubiloso líquido

limpia mis huellas

    para purificarlas

y esperar,

      así, la negra noche de los muertos.

En la que sólo la redención sirve de herramienta.

Prefiero mirar

rostros enmascarados, seductores,

que se funden en un fugaz manoseo

sexoso y delirante

que culmina con una cama vacía,

al despertar.

Son fantasmas que se esfuman

cuando el olvido elige gobernar.

No hay fantasmas, como yo,

que pretenden olvidarse de sí.

Ciudad Monstruo, agosto 07, 2018

vhugopedraza@gmail.com

@victorhugo202

FB: Víctor Hugo Pedraza

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Carta a mis memorias.

El intercambio epistolar -ya en desuso, bueno, casi- se vuelve esencial, sobre todo si el destinatario no es una persona. Esto puede sonar a historia sacada del manicomio. ¿Cómo escribirle una carta al ente designado memoria? o memorias, en este caso. ¿Es posible tenerlas?

Pues acá un ejemplo de ese ejercicio:

Ciudad Monstruo, julio 16, 2018

vhugopedraza@gmail.com

@victorhugo202

FB: Víctor Hugo Pedraza

Cuando los instantes…

Pero los párpados se llenan de sueño,

pretenden cerrar toda conciencia

                e indicio coherente

de cualquier realidad matizada por el tiempo.

Se confabulan con la noche,

con algunos espasmos del pasado.

Despiertan pretensiones

               irreales,

                        frías,

                             desarrapadas.

Son vicios alucinados e irreverentes

como las voces apagadas

          que deambulan entre las entrañas

              de las calles muertas que viven

en ésta, la nuestra,

                 monstruosa ciudad.

Ciudad Monstruo, abril 16, 2018

vhugopedraza@gmail.com

@victorhugo202

FB: Víctor Hugo Pedraza

Navegar

Intento reconocerme

entre todas estas variantes inciertas.

                         Pruebo cada uno de sus sinsabores,

sus ácidos destellos,

                             ansiedades nebulosas.

Se quedan,

                 algunas,

                                   prendidas a mis manos.

Rasgan afanosamente mis dedos,

pero al final caen

                                                 estrellándose contra el piso

                                             para perderse, irremediablemente,

                                         entre las grietas de éste.

Entonces sé que no soy yo,

                                          que, ahí, no existo.

Camino, de nuevo, entre cuervos al acecho,

debajo de la mirada insistente

                     de un dios incrédulo,

                                      sacudido por mis sueños.

Se presentan, de nuevo,

los susurros que el viento recogió,

                                                             no sé dónde,

pero intentan seducirme.

Dicen,

                         que ahí estoy,

soy su alimento y que,

puedo descansar

y cumplir aquello,

                                               que cuando nací,

                                                        me contaron al oído.

¡Imposible!

Nadie,

                                      nunca,

ni en mis perversas confesiones entre pesadillas,

sabía aquel secreto.

Así,

                              descubrí esa mentira.

¡No, tampoco estoy en el viento!

Deambulo entre espasmos convergentes

                             de la ciudad moribunda,

                            entre su ocaso metálico,

                           desafiando sus fórmulas,

                                                  sus misterios.

Navego para encontrar…

                                                          me.

Ciudad Monstruo, noviembre 14, 2017

vhugopedraza@gmail.com

@victorhugo202

FB: Víctor Hugo Pedraza

De las hojas rotas…

Nota: lo que leerás a continuación se escribió en las hojas amarillentas y roídas de un periódico fechado en el año de 1983. No hay firma, sólo encontré el trozo de este texto tirado sobre la calle.

 

Justo siento un vacío en el estómago. Estoy ansioso. Como que no pertenezco a este momento y lugar. Podría darle vueltas diciendo que es la respuesta que mi cuerpo tiene al absorber la cafeína contenida en un americano de 12 onzas, preparado en una prensa francesa y, que, además, mi desayuno fue muy ligero o que los 8 de noviembre, nublados por la mañana; soleados por la tarde; oscuros por la noche; me provocan.

Por la noche… llega sólo el sueño y entonces cierro los ojos. Pretendo escapar o vaciarme, según convenga, y descubrirme en otra dimensión. Una menos espesa, donde pueda caminar y respirar sin temor a la taquicardia o a la muerte.

 

A pesar de que este texto se escribió hace tiempo parece que las cosas no han cambiado, tanto. ¿Será que la modernidad o la dinámica de la ciudad nos tiene bajo ese embrujo llamado ansiedad?

Ciudá’ Monstruo, noviembre 10, 2017

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FB: Víctor Hugo Pedraza

Terror en la radio…

Y en la sección “Cuentos fantásticos y de terror”, recordando aquellos programas de radio que escuchaba por las noches, antes de dormir, para después tener algunas pesadillas.

¡Vaya gusto, ¿no?!

Eso de hacer mundos con sueños inimaginables resulta un poco extraño.

En fin, luego de varios clicks en la red y respondiendo al romanticismo que aún me queda, encontré Sueños del Mundo Subterráneo: “Una cuestión de probabilidad” por Láudano en un sitio llamado  Noviembre Nocturno (

Ahí dejo la liga: https://www.ivoox.com/player_ej_13052526_4_1.html?c1=ff6600

En tanto, seguiré con “Psychopompos” de H. P. Lovecraft.

C. M., marzo 27, 2017

vhugopedraza@gmail.com

@victorhugo202

Preguntas varias

¿Por qué no sólo dejarme llevar?

¿Cuál es la necesidad

o necedad de explicar?

¿Por qué la lógica

y la razón

se precipitan al vacío

para coronar una abultada lista

de preguntas áridas,

sin respuesta?

¿Será que busco esconder el miedo

entre argumentos que justifican

espacios sin nombre?

¿Encontraré, entonces, respuestas

a estas preguntas afuera,

en los rastros de una humanización

fría y desconectada o estarán dentro,

en las entrañas de mi cuerpo devastado

por el ímpetu dinámico, voraz

de la modernidad?

¿Habrá respuestas o simplemente

me estoy dejando llevar?

C. M., marzo 17, 2017

vhugopedraza@gmail.com

@victorhugo202

EN TANTO LA NOCHE LLEGA

Cuando el sol

o Marte

o el cosmos

son seducidos y caen,

de rodillas,

ante el esplendor de la noche y sus misterios,

de sus brujas,

confío en que algunos dioses,

ocultos,

rompan el ahogado silencio,

así, sus esquirlas apasionadas

se estrellen y

desgarren las entrañas de un cuerpo cadavérico y ansioso,

que alucinado,

quiere derrumbar el vaticinio de los profetas,

aquel encadenado a cada latido en el corazón,

dotando de respuesta a las preguntas en su memoria,

desarrollando,

por inercia,

la mera creación de una vasta realidad

que sólo puede mirar con los ojos del efímero tiempo,

el implacable.

 

C. M., febrero 12, 2017

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